Durante siglos, las naciones han elaborado la imagen que proyectan al resto del mundo; todos los territorios tienen una reputación que se ha grabado en el imaginario colectivo a través de los años y de las circunstancias históricas. La globalización de los mercados ha hecho que los lugares actúen como marcas para mejorar su economía, aplicando estrategias sistemáticas de mercadeo. Así que una denominada marca país nace de la necesidad conjunta de un gobierno y del sector empresarial por generar una identidad propia frente al mercado internacional, que en definitiva permita obtener el éxito económico. David Lightle ha trabajado durante más de 20 años en la construcción de marcas nación en todo el mundo, ayudando a distintos territorios a mejorar su reputación para que sean competitivos.